jueves, 12 de abril de 2012

POBREZA



 Si hacen una encuesta en la calle preguntando si hay que ayudar primero a los de casa o a los de afuera, casi seguro que la mayoría dirá que primero los de casa. Por supuesto!, Pero no siempre nos damos cuenta de la gran trampa que nos han parado, haciéndonos esta pregunta.
Quién nos lo pregunta y por qué ?
Enfrentarse pobrezas cercanas y lejanas es una patraña para que no se ponga  énfasis en combatir la pobreza desde la raíz, desde sus causas. Poner por delante la distancia a que está de nuestra casa la pobreza, normalmente busca que no nos preguntemos el por qué se vulneran los derechos humanos de las personas, que hace que no todos tengamos las mismas oportunidades, o por qué 1.000 millones de personas sufren el  hambre cada día. Y como hay que combatir la pobreza hoy en día ?
Tan fácil de decir, como difícil de realizar a nivel personal y político. Combatiendo las desigualdades de cualquier tipo. La desigualdad económica, la desigualdad de poder, la desigualdad de oportunidades. Porque en el mundo hay sitio para todos, hay recursos para todos y hay oportunidades para todos. Lo que es necesario  es que avancemos, o retrocedamos, todos juntos, hacia el punto intermedio donde todos podamos vivir con dignidad.
Hoy somos más conscientes de que nuestra responsabilidad no termina en nuestra familia, en nuestro barrio, o en nuestro país. Nuestro móvil necesita coltan, un metal por el que están muriendo y sufriendo miles de personas en la Rep.. Democrática del Congo. La ropa que nos ponemos está hecha en China o en Marruecos. El café o el chocolate vienen de África o de América Central. Nuestro mundo es global en las ventajas y en las responsabilidades. Tenemos una parte proporcional de la responsabilidad ética y social de lo que pasa en el mundo. La cooperación y las Organizaciones No Gubernamentales de Desarrollo nos ayudan a hacernos conscientes de ello y a buscar alternativas. Hoy seguimos acompañando a  la gente más empobrecida, pero también exigiendo al gobierno y a las empresas que cambien, para garantizar una mejor distribución de la riqueza y de las oportunidades. Desgraciadamente, para hacer todo esto, ahora tenemos menos recursos. Puede parecer la crisis de la cooperación, pero es la crisis de valores y visión de toda una sociedad encogida y asustada, que no acaba de asumir su condición de ciudadanos y ciudadanas de un mundo global, y que los problemas y las soluciones se deben atender y entender en clave global. 

Francesc Mateo i Hosta
Director de Intermón Oxfam
en Catalunya y Andorra
Miembro del Consejo
Asesor de la Fundación
Catalana de l'Esplai


Foto cedida por Joan y Teresa

1 comentario:

pseudosocióloga dijo...

Con lo simple que parece y lo difícil que resulta.